Resumen de comunicación

Presentación: Póster virtual

P-32 - OTRAS CAUSAS DE INFECCIONES URINARIAS DE REPETICIÓN: Fístula vesico-ileal

Villares López, Angela; Syed Fernández, Mariano; Martínez Rodríguez, María Begoña; González Gallego, Carlota; Gómez García, Ignacio; Iglesias Justo, Agustín

Servicio de Urología, Hospital Virgen de la Salud, Complejo Hospitalario Universitario de Toledo, Toledo

INTRODUCCIÓN 

       Las fístulas enterovesicales son una conexión anormal entre la superficie epitelializada del intestino y la vejiga, que afecta a más hombres que mujeres (3:1). Es relativamente poco común, sin embargo, se asocia con una alta incidencia de morbilidad. Se puede clasificar en colovesical (70%), rectovesical (10%), ileovesical (15%) y apendicovesical (5%).

Las causas más comunes son inflamatorias (52%) y la enfermedad de Crohn representa un 5-7%, siendo la fístula ileovesical el tipo más común.

Puede presentarse con el síndrome de Gouverneur clásico. Laneumaturia (67-85%) y fecaluria (45-65%)se consideran patognomónicos.Las infecciones genitourinarias recurrentes ocurren en el 57% de los casos y generalmente se deben a las bacterias típicas de la flora intestinal.

CASO CLÍNICO

        Se presenta el caso de una paciente de 28 años que presenta infecciones del tracto urinario inferior de repetición y dolor en hipogastrio.

 Como antecedentes médicos fue diagnosticada deEnfermedad de Crohn hace 3 años en tratamiento con azatioprina y budesonida. Como antecedentes quirúrgicos se le realizó un legrado uterino por aborto.

En la exploración física, destacaba el dolor a la palpación en hipogastrio, pero sin palpar masas. No se observaron secreciones vaginales, ni hematuria macroscópica.

Se le solicita una ecografía abdominal, sin alteraciones de la normalidad. Posteriormente se realiza una cistoscopia donde se visualiza lesión de aspecto mixto menor de medio centímetro en pared lateral izquierda, por lo que se decide exploración en quirófano donde se observa dicha lesión siendo compatible con fístula vesico-intestinal por secreción de contenido mucoso a vejiga, que se confirma con TC abdomino-pélvico mostrando entre íleon terminal y cúpula vesical una imagen de aumento de densidad de la grasa y en cúpula vesical se observa pequeño engrosamiento parietal focal, compatible con fistula. 

Se decide realizar resección íleo-cecal y anastomosis íleo-cólica mecánica latero-lateral y sutura de la cúpula vesicalconjunta con el servicio de Cirugía general. La paciente tras este procedimiento se encuentra asintomática.

DISCUSIÓN

        No hay consenso sobre un algoritmo de diagnóstico. Los estudios de diagnóstico útiles incluyen tomografía computarizada (TC), resonancia magnética, cistoscopia, enema de bario y colonoscopia. 

 La TC, con precisión diagnóstica de más del 90%, puede mostrar aire o contraste dentro de la vejiga.

 La imagen más típica en la cistoscopia es pseudotumoral en la cúpula y cara posterior de la vejiga. Pero resulta normal en el 40-50% de los pacientes. 

 Las fístulas enterovesicales raramente cierra espontáneamente, necesitando corrección quirúrgica. 

 El tratamiento no quirúrgico de fístulas puede ser una opción en pacientes con síntomas leves con patología tumoral o proceso neoplásico irresecable. 

Se han propuesto procedimientos por etapas en pacientes con contaminación fecal grave y abscesos pélvicos o en aquellos con neoplasias malignas avanzadas.

El grupo laparoscópico tuvo tasas más bajas de morbilidad general y de complicaciones mayores, las menores fueron similares y lamortalidad fue baja y no difirió significativamente entre los grupos de cirugía abierta y laparoscópica. 

CONCLUSIONES

Una buena orientación diagnóstica puede reducir significativamente la morbilidad.

El manejo de las fístulas entero-vesicales depende principalmente de la patología subyacente, localización de la lesión y el estado funcional preoperatorio del paciente.

El éxito del tratamiento requiere la resección del segmento intestinal afectado.